Durante años, la afición automotriz ha esperado con ansias el relanzamiento de la legendaria serie RX de Mazda, la línea de deportivos que inmortalizó los motores rotativos Wankel. Aunque el motor rotativo regresó recientemente al mercado como generador de rango extendido en el SUV Mazda MX-30, los entusiastas exigen algo más pasional: un verdadero deportivo GT de tracción trasera.
Ahí es donde entra la idea del hipotético Mazda RX-9, un cupé de mayores dimensiones que el icónico Miata (MX-5) y con un enfoque de gran turismo de segmento superior.
Del concepto Iconic SP a la realidad de producción
Las pistas oficiales sobre este proyecto vienen del Mazda Iconic SP, un prototipo que la marca ha señalado como el sucesor espiritual del recordado RX-7 y no como un reemplazo del MX-5.
El liderazgo de la compañía japonesa ha dejado en claro que desean un "hero car" (un auto insignia) que represente la máxima filosofía de conducción de la marca. Sin embargo, no hay una confirmación oficial de producción ni un nombre comercial definitivo; "RX-9" sigue siendo la denominación lógica utilizada por la industria y los fans para este sucesor.
El gran debate técnico: ¿Generador eléctrico o tracción directa?
El verdadero punto de discusión en los departamentos de desarrollo de Mazda radica en cómo entregará la potencia el motor rotativo:
• Extensor de rango (Híbrido en serie): La propuesta inicial del prototipo Iconic SP utiliza un motor rotativo de dos rotores únicamente como generador eléctrico para recargar la batería que mueve las ruedas.
• Híbrido en paralelo: Es la alternativa preferida por los puristas. Permite que el motor rotativo envíe tracción directamente a las ruedas traseras con asistencia eléctrica, manteniendo el sonido y las sensaciones mecánicas tradicionales.
El reto: Rendimiento y viabilidad financiera
Aunque la tecnología de motores rotativos de última generación ya está avanzada para cumplir con las estrictas normativas de emisiones actuales (como la Euro 7), el principal desafío de Mazda es económico. Fabricar un deportivo de bajo volumen sin que su precio final resulte exorbitante requiere equilibrar costos de producción y rentabilidad.
Mientras el debate técnico continúa, el desarrollo de este nuevo GT promete marcar un hito en la ingeniería automotriz, demostrando que la pasión y el motor rotativo todavía tienen un lugar en el futuro de Mazda.